Mi Universar

viernes, 4 de agosto de 2017

Pinceladas de invierno


Es una tarde agradable con el cielo azul celeste
y algún esbozo de nubes que transitan lentamente.

El sol cada vez más alto sorteando los edificios
de una ciudad populosa con millones de ladrillos.

Una brisa apenas fresca de un invierno inusual
acaricia nuestra piel rápidamente y se va.

Son las mieles que la vida generosa nos regala
no se compran con dinero sólo hay que saborearlas.

En la mitad del invierno ya podemos disfrutar
de unos días fabulosos como en época estival.

Para completar el cuadro una luna casi llena
que llega desde el oriente camino a la primavera.

Ruben Edgardo Sánchez, 4 de agosto de 2017